La inquietud por la exposición a campos electromagnéticos (CEM) es cada vez más frecuente. Surgen dudas razonables: ¿añade BEMER “electrosmog”? ¿Es “radiación” como la de un móvil? ¿Puede ser perjudicial?
No existe evidencia científica de aceptación general que demuestre perjuicios en salud humana por la exposición a CEM ambientales en los rangos y condiciones habituales. En cuanto a otros efectos hipotéticos (resonancias celulares específicas, afectación de canales nerviosos, etc.), no hay pruebas concluyentes y muchos estudios señalados públicamente han sido cuestionados por problemas metodológicos o falta de reproducibilidad.
En este contexto, es clave distinguir qué es BEMER y cómo se regula.
Qué hace (y qué no hace) BEMER
BEMER es un dispositivo médico que aplica terapia vascular física para estimular la microcirculación de forma suave y reguladora. No “sobreestimula”, ni busca calentar tejidos, ni opera como un sistema de radiofrecuencia tipo móvil o router.
- No está diseñado para emitir RF de alta potencia ni producir efectos térmicos.
- Utiliza señales de baja intensidad y baja frecuencia con el objetivo de apoyar mecanismos fisiológicos (flujo sanguíneo en microvasos, suministro/retirada de metabolitos, etc.).
- Se somete a exigentes ensayos de compatibilidad electromagnética (EMC) propios de dispositivos médicos, cumpliendo los límites que establecen dichas normas para no interferir con otros equipos… ni ser interferido por ellos.
En resumen: el uso de BEMER no se equipara a “añadir electrosmog”; su diseño y certificación EMC buscan minimizar emisiones involuntarias y garantizar convivencia segura con otros aparatos.
Mapa rápido del espectro y dónde encaja BEMER
Rango del espectro | Frecuencia típica | Fuentes cotidianas | Efecto principal conocido | ¿Dónde encaja BEMER? |
---|---|---|---|---|
Muy baja / baja frecuencia (ELF/LF) | Hz–kHz | Red eléctrica, pequeños actuadores, campos terapéuticos de baja intensidad | No térmico (acoplos débiles); límites estrictos de seguridad | Aquí: señales baja frecuencia e intensidad con fines terapéuticos |
Radiofrecuencia (RF) / microondas | MHz–GHz | Móviles, Wi‑Fi, microondas | Térmico si potencia/tiempo suficientes | No es el enfoque de BEMER |
Infrarrojo / Visible / UV | THz | Luz, IR calefacción, UV | Depende de banda; UV puede dañar ADN | No aplica |
Ionizante (rayos X, gamma) | >PHz | Imagen médica, radiación cósmica | Ionización; requiere control estricto | No aplica |
¿Qué verifica la compatibilidad electromagnética (EMC)?
La EMC certifica que un dispositivo:
- No emite interferencias por encima de límites normativos.
- Tolera interferencias externas sin funcionamiento peligroso.
- Coexiste de forma segura con otros equipos (sanitarios o no).
Para equipos médicos, las directrices EMC son especialmente estrictas. Según tu nota, “todos nuestros productos (especialmente la fuente de alimentación) se someten a las directrices de EMC para dispositivos médicos y cumplen los valores definidos en ellas”. Eso significa que, además de su propósito terapéutico, BEMER está probado para no convertirse en una fuente problemática de interferencias.
Beneficios esperados sin “sobrecarga” electromagnética
- Apoyo a la microcirculación sin buscar calentamiento tisular.
- Optimización de procesos fisiológicos de reparación y suministro celular.
- Cumplimiento EMC → emisiones limitadas y bajo riesgo de interferencia.
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