¿La terapia vascular física sustituye a los masajes deportivos?

Los masajes deportivos han sido durante años un pilar fundamental en la recuperación y el cuidado de atletas y personas activas. Con la aparición de tecnologías como la terapia vascular física (BEMER) surge la duda: ¿puede sustituir a los masajes tradicionales?

No es un sustituto, sino un complemento

La respuesta es clara: la terapia vascular física no sustituye a los masajes deportivos. Cada técnica tiene un enfoque distinto:

  • El masaje deportivo trabaja directamente sobre la musculatura mediante presión, estiramiento y manipulación manual, ayudando a relajar tensiones, mejorar la movilidad y liberar adherencias.
  • La terapia vascular física (BEMER) actúa desde dentro, optimizando la microcirculación sanguínea, favoreciendo la oxigenación y apoyando los procesos metabólicos.

Menos necesidad de masajes

Quienes utilizan BEMER de forma regular suelen notar que necesitan menos sesiones de masaje. Esto se debe a que la terapia ayuda a:

  • Mejorar el tono muscular, reduciendo la rigidez.
  • Optimizar el metabolismo celular, acelerando la recuperación.
  • Prevenir la acumulación de fatiga excesiva en los tejidos.

Una combinación ideal

Aunque BEMER disminuye la frecuencia necesaria de masajes, ambas técnicas se complementan perfectamente. Mientras la terapia vascular física prepara y recupera el organismo a nivel sistémico, el masaje deportivo actúa de manera localizada sobre músculos y zonas específicas que requieren atención especial.


Conclusión

La terapia vascular física no reemplaza los masajes deportivos, pero sí puede reducir la necesidad de ellos gracias a su efecto positivo sobre la musculatura y el metabolismo. Lo más recomendable es ver ambas prácticas como aliadas, capaces de potenciar juntas el rendimiento y la recuperación.

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