La frecuencia ideal de uso de BEMER en caballos depende del objetivo del tratamiento, pero en la mayoría de casos se recomienda aplicar sesiones diarias para obtener resultados óptimos. El caballo responde mejor cuando la estimulación electromagnética es constante y regular, ya que favorece la microcirculación, la recuperación muscular y el equilibrio general del organismo.
En situaciones de mantenimiento o bienestar general, es suficiente con 1 o 2 sesiones al día, especialmente antes o después del trabajo. Esto ayuda a reducir tensiones, mejorar el rendimiento y prevenir sobrecargas.
Si el caballo presenta lesiones, inflamación, dolor, cojera leve o bloqueos musculares, lo habitual es aumentar la frecuencia a 2 o 3 sesiones diarias, distribuidas a lo largo del día, durante los primeros días del tratamiento. De esta forma se potencia la regeneración tisular y se acelera la recuperación.
En caballos sometidos a entrenamientos intensos, competiciones o viajes, también es aconsejable aumentar temporalmente la frecuencia de uso para compensar el estrés físico y mejorar la recuperación post-esfuerzo.
En resumen, BEMER puede usarse a diario sin riesgo, ya que es una terapia no invasiva y de gran seguridad. Ajustar la frecuencia según el momento y las necesidades del caballo permite obtener los mejores resultados tanto en salud como en rendimiento.


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