La recuperación muscular es uno de los pilares más importantes en la salud y el rendimiento de un caballo, especialmente en disciplinas que exigen explosividad, elasticidad y constancia. Después de cada sesión, el sistema muscular sufre microlesiones, acumulación de desechos metabólicos y tensiones que deben resolverse con rapidez para evitar sobrecargas y mantener la calidad del movimiento. En este contexto, surge una pregunta clave: ¿BEMER ayuda realmente en la recuperación muscular tras el entrenamiento? La respuesta se encuentra en cómo su tecnología actúa sobre la microcirculación equina. A continuación, te lo explico de forma detallada.
¿Qué ocurre en los músculos del caballo tras un entrenamiento?
Cada vez que un caballo realiza ejercicio, incluso de intensidad moderada, se activan una serie de procesos fisiológicos:
- Aumento de la demanda de oxígeno en los tejidos musculares.
- Producción de ácido láctico y otros metabolitos.
- Microlesiones en las fibras musculares.
- Fatiga y pérdida temporal de capacidad contráctil.
- Acumulación de calor e inflamación localizada.
Si estos efectos no se gestionan adecuadamente, pueden aparecer rigidez, pérdida de impulsión, dolor, molestias al movimiento o incluso lesiones por sobrecarga.
Por ello, la recuperación muscular es tan importante como el propio entrenamiento.
¿Cómo actúa BEMER en la recuperación tras el ejercicio?
El sistema BEMER trabaja directamente sobre el origen del problema: la microcirculación, donde se produce el intercambio real de oxígeno, nutrientes y desechos celulares. Esto lo consigue mediante una señal electromagnética específica de baja intensidad que estimula la vasomoción, es decir, los movimientos rítmicos de los microvasos sanguíneos.
Cuando esta vasomoción mejora, también lo hacen los procesos que determinan la recuperación muscular.
Beneficios de BEMER en la recuperación muscular del caballo
Aumento del aporte de oxígeno en los tejidos
Tras el entrenamiento, el oxígeno es fundamental para reparar las fibras musculares. BEMER facilita que llegue más oxígeno a los tejidos gracias a una perfusión capilar más eficiente.
Eliminación acelerada de desechos metabólicos
Los músculos generan ácido láctico y otros residuos durante el esfuerzo. Con un flujo sanguíneo más activo, el caballo puede eliminarlos más rápidamente, reduciendo la sensación de quemazón y rigidez muscular.
Reducción del tiempo de recuperación
Al optimizar los procesos celulares propios de reparación, BEMER contribuye a que el caballo vuelva a su nivel óptimo antes que con descanso pasivo o terapias tradicionales aisladas.
Disminución de tensiones y contracturas
Una mejor circulación significa una mejor oxigenación y una menor acumulación de toxinas, lo que facilita que los músculos recuperen elasticidad y tono más rápidamente.
Menos inflamación post-entrenamiento
El aumento del flujo sanguíneo favorece la eliminación de mediadores inflamatorios generados durante el esfuerzo, contribuyendo a una recuperación más suave y menos dolorosa.
Mejora del bienestar general
Un caballo que recupera bien es un caballo más suelto, más receptivo y más constante en su rendimiento. A largo plazo, esto reduce la aparición de lesiones y mejora su longevidad deportiva.
¿Por qué BEMER es especialmente útil en caballos de alto rendimiento?
Caballos dedicados a doma clásica, salto, raid, carreras, completo o trabajos de alta precisión sufren un desgaste muscular diario mucho mayor. En ellos, la diferencia entre un músculo recuperado al cien por cien o uno aún tenso puede significar:
- Pérdida de la calidad del trote.
- Menor elevación en los aires reunidos.
- Tiempos más lentos.
- Saltos con menos impulsión.
- Mayor riesgo de lesión por fatiga.
BEMER actúa como una herramienta preventiva y de apoyo, manteniendo la musculatura en mejores condiciones y permitiendo entrenamientos más estables semana tras semana.
¿Cuándo utilizar BEMER para obtener una mejor recuperación?
La aplicación más eficaz suele darse en estos momentos:
- Inmediatamente después del entrenamiento o competición.
- En días de descanso para favorecer restauración celular.
- Tras sesiones exigentes como cuestas, trabajos de fuerza o alta reunión.
- Antes de trabajos duros para preparar los tejidos (aunque esto repercute más en la activación que en la recuperación).
Un uso constante crea una base muscular más estable y resistente al esfuerzo.
Conclusión
Sí. BEMER ayuda de forma notable en la recuperación muscular tras el entrenamiento gracias a su acción directa sobre la microcirculación. Al mejorar la oxigenación de los tejidos, acelerar la eliminación de desechos y favorecer los procesos de reparación muscular, los caballos se recuperan más rápido, trabajan con mayor comodidad y reducen el riesgo de lesiones.


Deja una respuesta