¿BEMER tiene contraindicaciones en caballos? Guía completa y actualizada

La terapia BEMER se ha convertido en una herramienta de referencia en el cuidado y rendimiento de los caballos, gracias a su capacidad para mejorar la microcirculación, favorecer la recuperación muscular y optimizar el bienestar general. Aunque es considerada una tecnología muy segura, es lógico que propietarios y profesionales se pregunten si existen contraindicaciones o situaciones en las que deba utilizarse con precaución.

En este artículo analizamos en profundidad cuándo puede usarse BEMER con total seguridad y en qué casos conviene ajustarla, posponerla o aplicarla bajo supervisión veterinaria. El objetivo es ofrecer una guía clara, útil y basada en experiencia profesional para que puedas tomar decisiones informadas.


¿Es segura la terapia BEMER para la mayoría de los caballos?

La terapia BEMER es, en términos generales, extremadamente segura, no invasiva y muy bien tolerada. Se utiliza de forma habitual en:

  • Caballos de competición.
  • Caballos de ocio y recreo.
  • Yeguadas y caballos jóvenes en entrenamiento.
  • Caballos mayores o con desgaste articular.
  • Caballos con sobrecargas musculares o estrés físico.
  • Programas de rehabilitación y recuperación funcional.

Su señal electromagnética es suave y fisiológica, diseñada para apoyar procesos naturales del organismo como la circulación, la oxigenación tisular y la regeneración celular. No genera dolor, no requiere medicación y no interfiere con tratamientos veterinarios convencionales.


¿Existen contraindicaciones absolutas para BEMER en caballos?

Las contraindicaciones absolutas son muy pocas, pero conviene conocerlas:

1. Hemorragias activas

Si el caballo tiene un sangrado reciente, interno o externo, no se recomienda estimular la microcirculación hasta que la lesión esté estabilizada.

2. Fiebre o infección activa sistémica

Durante un proceso febril o una infección generalizada, la prioridad siempre es tratar la causa veterinaria. La terapia BEMER debe aplazarse hasta que el caballo esté estable.

3. Caballos con dispositivos electrónicos implantados

Es extremadamente raro en caballos, pero en caso de existir marcapasos u otros dispositivos electrónicos internos, debe evitarse cualquier campo electromagnético cercano.


Contraindicaciones relativas o situaciones que requieren supervisión veterinaria

Estas no son situaciones en las que BEMER esté prohibido, sino momentos en los que la aplicación debe ajustarse o supervisarse:

1. Lesiones traumáticas muy recientes

En las primeras horas tras un impacto fuerte, hematoma o daño agudo, suele recomendarse dejar pasar un breve periodo antes de aplicar terapias que aumenten el flujo sanguíneo.

2. Heridas abiertas profundas

BEMER favorece la regeneración, pero primero debe asegurarse que la herida esté limpia, controlada y sin riesgo de infección.

3. Postoperatorios inmediatos

Muchos veterinarios utilizan BEMER en rehabilitación, pero el momento exacto de inicio depende del tipo de cirugía y de la estrategia de recuperación.

4. Tumores activos

Como regla general en cualquier terapia que estimule la circulación, es el veterinario quien debe valorar caso por caso.


¿Puede BEMER provocar algún efecto adverso?

La gran mayoría de caballos no presenta efectos secundarios. Lo más habitual es que se relajen profundamente, bostecen, desbloqueen el dorso o liberen tensión de forma visible.

En caballos muy tensos o contracturados, durante las primeras sesiones puede observarse:

  • Ligero movimiento del dorso.
  • Ajustes posturales.
  • Cambios en la expresividad o relajación muscular.

Estos signos no son efectos adversos, sino respuestas fisiológicas normales al aumento de microcirculación y regulación del tono muscular.


¿Cuándo debería evitar o posponer una sesión de BEMER?

A modo de guía práctica, es recomendable posponer una sesión si el caballo:

  • Presenta fiebre repentina.
  • Está bajo tratamiento antibiótico inicial por infección sistémica.
  • Ha sufrido un golpe fuerte en las últimas horas.
  • Tiene una herida reciente que aún no se ha estabilizado.
  • Muestra signos de dolor agudo sin diagnóstico previo.

En estos casos, el primer paso siempre debe ser la revisión veterinaria.


¿Puede BEMER combinarse con otros tratamientos veterinarios?

Sí. Una de las grandes ventajas de BEMER es que no interfiere con:

  • Terapias manuales (fisioterapia, osteopatía, masajes).
  • Revisiones veterinarias.
  • Medicación oral o inyectable.
  • Tratamientos láser, ultrasonidos o termoterapia.
  • Ejercicio controlado o rehabilitación progresiva.

De hecho, en muchos casos potencia su efecto al mejorar la microcirculación y el metabolismo celular.


Conclusión: BEMER es seguro, pero requiere criterio profesional en situaciones específicas

BEMER es una de las terapias más seguras, versátiles y eficaces disponibles en el ámbito equino. Para la inmensa mayoría de los caballos, no presenta contraindicaciones y puede utilizarse a diario para mejorar rendimiento, recuperación y bienestar.

Sin embargo, como cualquier herramienta terapéutica seria, requiere:

  • Evitar su uso en casos de fiebre, infecciones activas o hemorragias.
  • Ajustar su aplicación en lesiones recientes, postoperatorios o heridas profundas.
  • Consultar al veterinario en situaciones clínicas complejas.

Utilizada con criterio, BEMER se convierte en un aliado fundamental para mantener a los caballos sanos, equilibrados y en su máximo potencial.


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